martes, 21 de julio de 2020

(Mt 14, 27) FORTALEZA, ORACION Y CARIDAD EN MEDIO DE LA PESTE


ANIMO, SOY YO.   ¡NO TENGAN MIEDO! ”  

En una ocasión, tristes por haber  pasado  toda la noche sin pescar nada,  al escuchar el estímulo de nuestro Señor Jesucristo,  los apóstoles se animaron y realizaron algo prodigioso: la pesca milagrosa. (Lc 5, 1-11)  Y en otro momento, en medio de una tormenta y asustados al ver venir a alguien caminando sobre las aguas, Él les dijo: Animo, soy yo, ¡no tengan miedo!  (Mt, 14, 2327)
En medio de esta pandemia,  es bueno que recordemos  estas palabras de Jesús y tengamos  la seguridad de su presencia entre nosotros. Porque estamos sin duda en una situación difícil y grave. Llevamos ya casi 5 meses de sobresalto y penurias debido a la peste. Y sentimos el peso de la angustia, de la escasez, de la incertidumbre, del encerramiento.
 Pues bien, la palabra de Dios nos ilumina y nos conforta. San Pablo, en un bellísimo pasaje de la Carta a los Romanos (Rom. 8, 18-38), nos asegura que Dios nos envía su Espíritu Santo para que nos aliente y fortalezca en la tribulación y el sufrimiento. Y  nos dice: “Y sabemos que Dios ordena todas las cosas para bien de los que lo aman” (Ro 8,28).
En medio de  tantas dificultades, en un ambiente que  se olvida de Dios, con carencias materiales insólitas, Jesús está con nosotros, y nos alienta ahora, a sus fieles discípulos y amigos, a que  sigamos adelante, con alegría, con fe y confianza, con perseverancia y fortaleza.  “Soy yo. No tengan miedo”.
RENOVAR Y ANUNCIAR  NUESTRA FE
El  nos invita  a recordar y también a  anunciar en nuestro hogar, entre nuestros vecinos, que Dios es Amor  (1 Jo 4, 8).    Que Él llama a todos los seres humanos a una vida plena y feliz, en este mundo y sobre todo en la vida eterna.
Recordemos un  llamado del Papa Francisco, formulado en su alocución en la audiencia general del pasado 15 de enero “Que el Espíritu nos permita también a nosotros, como a Pablo, impregnar de Evangelio nuestras casas y convertirlas en cenáculos de fraternidad, donde podamos acoger a Cristo vivo, que “sale a nuestro encuentro en todo hombre y en todo tiempo” (cf. II Prefacio de Adviento).
INTENSIFICAR LA ORACION PERSONAL Y FAMILIAR
Lamentablemente, el aumento sostenido  de los contagios desde principios de junio, y la precaria situación de nuestro  sistema de salud, nos ha impedido a los Obispos abrir progresivamente los templos al culto público. Para evitar el peligro de contagios masivos. ¡Pero todos  tenemos el recurso a la oración personal y familiar  en el hogar!


En estas duras  semanas de peste y confinamiento  los invito, pues, a intensificar la oración, el contacto directo, personal, intimo con Dios: a través de la lectura de la Biblia, especialmente los Evangelios y las Cartas de los Apóstoles; la comunión eucarística  espiritual, el rezo diario y fervoroso del  santo Rosario. Invitemos a nuestros familiares, y  a las personas cercanas a acompañarnos en la oración.  Hagamos lectura espiritual de vidas de los santos, de obras piadosas. Y aprovechemos la celebración de la Santa Misa por la Televisión, Radio María y las redes sociales.
CARIDAD CRISTIANA
Pidamos al Señor que, nuestra Iglesia, nosotros los cristianos,  en este ambiente secularizado y antireligioso de la época moderna y, precisamente en tiempos  de peste maligna, mediante la oración, el apostolado, familiar y la solidaridad material,  hagamos presente en el mundo el inefable, transformador y gratificante amor de Dios, su misericordia y su felicidad.
Precisamente en estos tiempos difíciles fortalezcamos nuestro fervor religioso, en nuestra familia, en el hogar,  y pidamos a Dios que aumente nuestra fe, una fe viva, que animada por la caridad, nos lleve a vivir a fondo nuestra vocación cristiana y nuestro compromiso social. De manera  particular procuremos aliviar los  problemas personales de quienes  están cerca de nosotros, y  también llevarles la Palabra de Dios y un mensaje de aliento, esperanza y fortaleza. Y socorrerlos en sus necesidades materiales.
 Para ello, invoquemos la ayuda  de nuestra amorosa  madre celestial, la Santísima Virgen de Coromoto,  a  quien nos encomendamos confiadamente en esta grave situación.

OH MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, RUEGA POR NOSOTROS   QUE RECURRIMOS A TI. AMEN.
       
+CARDENAL JORGE UROSA SAVINO
ARZOBISPO EMERITO DE CARACAS




sábado, 11 de julio de 2020

CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA EXHORTACION PASTORAL



10 DE JULIO  DE 2020.  PUNTOS MÁS RELEVANTES

1.         Los Obispos de Venezuela, convocados a nuestra CXIV Asamblea Ordinaria, como pastores y hermanos de la grey católica, y como conciudadanos de todos los venezolanos compartimos la inquebrantable esperanza en el amor de Dios, que nos sostiene en medio de tantas calamidades y sufrimientos. Conscientes de las graves circunstancias que vivimos, tenemos la plena seguridad, propia de la fe, que el Señor está con nosotros y, que su Palabra ilumina nuestros pasos, para lograr auténticas y eficaces soluciones a nuestros problemas. “Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi sendero; lo juro y lo cumpliré: guardaré tus justos mandamientos” (Salmo 118, 105-107)
2.      Nos confirma en esta convicción, el hecho que hayamos recibido en estos días difíciles, para alegría de toda nuestra nación, el anuncio de la próxima beatificación del Venerable Doctor José Gregorio Hernández, lo cual interpretamos como un nuevo gesto de amor y misericordia de Dios nuestro Padre. Con la entrañable figura de nuestro amado Médico de los Pobres, muy pronto en los altares, se hace realidad una vez más aquella gran promesa que Dios le hizo al pueblo de Israel en medio de las grandes pruebas de la travesía del desierto: “Tu Dios está contigo, no te dejará ni te abandonará”. (Dt 31, 6).

-------- LA ACTUAL REALIDAD
5 .  La pandemia del COVID-19 se ha ido extendiendo de manera exponencial en los distintos estados, hasta alcanzar, en el momento actual, varios miles de contagios y decenas de personas fallecidas. Esta pandemia ha sido, al mismo tiempo, un elemento paralizante de una parte sustancial de las actividades ordinarias y ha puesto de manifiesto la crisis ya presente, agravada notablemente por la debilidad del sistema de salud, la triste situación vivida de los emigrantes que vuelven al país, sin recursos ni expectativas seguras de vida, así como la escasez de gasolina y de otros insumos necesarios.

6.      Ha aumentado alarmantemente el empobrecimiento de amplios sectores de la población, que sufren los riesgos del hambre y del desempleo. Cada día el pueblo se siente más desprotegido, sin estado de derecho ni instituciones que den respuestas justas a las violaciones de los Derechos Humanos.

7.       Los venezolanos queremos vivir en democracia. Para ello es necesario celebrar elecciones de modo imparcial para todos los partidos políticos y de respeto del voto ciudadano. El régimen, más preocupado por mantenerse en el poder que en el bienestar del pueblo, ha convocado unas elecciones parlamentarias, valiéndose de un Tribunal Supremo de Justicia sumiso al Ejecutivo, de un Consejo Nacional Electoral ilegítimo y la confiscación de algunos partidos políticos, así como realizando amenazas y persecuciones a los dirigentes políticos e intentando comprar conciencias. Todo esto además de dibujar una ilegitimidad, provocará la abstención y la falta de confianza ante estas inciertas elecciones parlamentarias.

8.       Denunciamos como inmoral cualquier maniobra que obstaculice la solución social y política de los verdaderos problemas, así como el cinismo de algunos factores políticos que se prestan a este juego desvergonzado, con el cual el régimen se consolida como un gobierno totalitario, justificando que no puede entregar el poder a alguien que piense distinto. La negativa del Ministro de Defensa a aceptar un cambio de gobierno es totalmente inconstitucional y, por tanto, inaceptable. Mientras se van endureciendo lineamientos dictatoriales, el pueblo sufre. La oposición es perseguida como nunca antes. Por eso exigimos una vez más auténticas elecciones libres y democráticas para constituir un nuevo gobierno de cambio e inclusión nacional que nos permita construir el país que todos queremos. Vemos con gran preocupación cómo las fuerzas armadas, lejos de estar al servicio y defensa del pueblo, han optado por seguir al lado de una parcialidad política. Esto hace que crezca la desconfianza del pueblo hacia ella y se desprestigie cada día más.

9.      Ante el deterioro progresivo de la situación política venezolana hemos señalado en nuestras recientes Exhortaciones de  julio de 2019 y enero de 2020 que se hace necesaria la salida del actual gobierno y la realización de elecciones presidenciales limpias, en condiciones de transparencia y equidad. Somos conscientes, y lo reafirmamos hoy, que los graves problemas del país no se solucionan, sino con cambios sustanciales que respeten la ley, la institucionalidad y la autonomía de los poderes públicos.

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EL SEÑOR SIEMPRE ACOMPAÑA A SU PUEBLO

13.  La Palabra de Dios nos proporciona la luz de la fe, con la que podemos caminar seguros y con la mirada en el futuro; pues, nuestra esperanza no descansa en realizaciones o conquistas puramente humanas, sino, única y exclusivamente, en Dios y su Palabra. En el texto bíblico que titula esta Exhortación, Moisés, al despedirse de su Pueblo, le anima a no desmayar ni temer a las naciones enemigas. Les da una voz de aliento que podemos aplicar a nuestro país: “¡Sean fuertes y decididos, no teman ni se acobarden ante ellas! El Señor, tu Dios va contigo, no te dejará ni te abandonará” (Dt 31, 6).

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LLAMADOS URGENTES

15…Esta confianza plena en Dios nos dispone para la acción. Los cristianos estamos llamados a reconstruir y reedificar la realidad venezolana, impregnándola de oración y de fuerza transformadora del Evangelio, pero también de acción. Implica, en modo particular, renovar nuestra opción preferencial por los pobres e invitar a sumarse a todos los sectores sociales.




 17 …..En este sentido, son cada vez  más actuales las peticiones hechas por el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolín, “en nombre y por disposición del Santo Padre”, en su carta al Gobierno, el año 2016: “la implementación urgente de medidas destinadas a aliviar la grave crisis de abastecimiento de comida y medicinas; el calendario electoral que permita a los venezolanos decidir sin dilación de futuro; la restitución del rol previsto por la Constitución, cuanto antes, de la Asamblea Nacional; y la aplicación de los instrumentos legales para acelerar el proceso de liberación de los detenidos”.

18….Pedimos a las instituciones responsables de administrar la justicia, ser verdaderamente eficaces en la defensa de los Derechos Humanos; a los organismos de seguridad les pedimos respetar los Derechos de los ciudadanos y ser garantes de una real seguridad de la ciudadanía. Rechazamos la tortura, condenada por todos los convenios internacionales, y exigimos su total erradicación. A los organismos internacionales, les pedimos estar siempre atentos en la búsqueda de los medios de ayuda humanitaria: les reiteramos el grito del pueblo, de no dejarnos solos

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20   Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, nos siga acompañando con su maternal protección y nos consiga la gracia de ser constructores de la justicia, la paz, la libertad y el amor del Reino de su hijo Jesús.